Cómo estudiar la Biblia: guía sencilla para empezar
Tabla de Contenido
1. Introducción
2. ¿Cuál es la diferencia entre leer y estudiar la Biblia?
3.¿Por dónde empezar a estudiar la Biblia si soy principiante?
4. El método OIA: cómo estudiar la Biblia paso a paso
5. Herramientas que te ayudarán a estudiar la Biblia
6. Errores comunes a estudiar la Biblia (y cómo evitarlos)
7. Cómo crear el hábito de estudiar la Biblia todos los días
8. Cómo Fuente de Alegría te acompaña en tu camino bíblico
10. En resumen
Introducción
Sentir que la Biblia es un libro difícil, lejano o solo para “expertos” desanima a muchas personas que quieren acercarse a Dios. A veces se intenta leer y, al no entender, se cierra rápido con cierta frustración. Ese sentimiento es más común de lo que parece entre familias y personas que regresan a la fe.
Esto crea distancia con la Palabra, deja dudas sin respuesta y hasta una sensación de culpa silenciosa. Se desea conocer a Jesús , pero no se sabe por dónde empezar ni cómo estudiar la Biblia de manera clara y sencilla.
«Porque la palabra de Dios es viva y eficaz, y más cortante que toda espada de dos filos.» (Hebreos 4,12)
Estudiar la Biblia es aprender a leerla con intención, entendiendo el mensaje y llevándolo a la vida diaria. No es solo pasar la vista por las letras, sino acercarse sabiendo que Dios quiere hablarte hoy.
En este artículo veremos la diferencia entre leer y estudiar, cómo elegir una traducción amigable, por dónde comenzar si eres principiante (incluyendo los Evangelios ), y un método muy práctico basado en Observación, Interpretación y Aplicación (método OIA) . También hablaremos de errores frecuentes, cómo formar un hábito diario y cómo la Iglesia Fuente de Alegría acompaña ese camino.
Da igual si es tu primera vez o si estás regresando después de años. Hoy puedes comenzar un camino nuevo con la Palabra.
Lo que aprenderás en esta guía
Antes de entrar en detalle, vale la pena ubicar el corazón del tema. Lo que sigue no es una clase complicada, sino una guía sencilla para dar pasos pequeños, pero firmes.
· La Biblia puede sentirse lejana , pero fue dada para personas comunes, con preguntas reales. Entenderla no requiere estudios avanzados, sino un corazón dispuesto. El Espíritu Santo se alegra de usar textos sencillos para hablar en medio de la vida diaria.
· Estudiar la Biblia no es un esfuerzo solitario ni frío. Es caminar con Dios, paso a paso, con ayuda de recursos claros y de una comunidad que anima. Ese proceso puede renovar relaciones, traer paz al hogar y despertar una fe viva.
Puntos claves
Esta guía te ayudará a ver el panorama completo antes de empezar.
· Verás la diferencia básica entre leer rápido y estudiar en profundidad. Leer información . Estudiar escucha, pregunta y obedece lo que Dios muestra.
· Conocerás el método OIA . Observación mira con atención. Interpretación busca el sentido. La aplicación lleva el texto a decisiones concretas.
· Sabrás por dónde empezar si eres principiante. Los Evangelios resultan un inicio amable . Marcos y Juan presentan a Jesús de forma clara .
· Verás por qué la comunidad es tan importante al estudiar la Biblia . Nadie madura en soledad. La iglesia local y los maestros de fe son un regalo.
· Tendrás ideas simples para crear un hábito constante: poco tiempo, pero diario; un lugar fijo, una Biblia, un cuaderno y oración sincera .
¿Cuál es la diferencia entre leer y estudiar la Biblia?
La diferencia entre leer la Biblia y estudiar la Biblia está en la actitud y en la intención con la que nos acercamos al texto. Leer es pasar los ojos por las palabras; estudiar es detenerse, hacer preguntas y dejar que Dios sea capaz al corazón. Las dos cosas son buenas, pero no producen lo mismo.
Cuando leemos, recibimos información de forma más pasiva, casi como quien hojea una noticia. Cuando estudiamos, buscamos entender qué quiso decir el autor, qué tiene que ver con Jesús y qué cambia hoy en nuestra vida. Por eso 2 Timoteo 2,15 anima a presentarnos “aprobados”, manejando correctamente la Palabra de verdad.
«Procura con diligencia presentarte a Dios aprobado […] que usa bien la palabra de verdad.» (2 Timoteo 2,15)
Según el informe State of the Bible 2025 de la American Bible Society, aproximadamente nueve de cada diez hogares en Estados Unidos poseen al menos una Biblia; Sin embargo, solo una parte de la población la lee con frecuencia. Esta diferencia muestra que tener una Biblia no siempre significa estudiarla de manera constante.
Estudiar de verdad la Biblia incluye la mente, el corazón y las manos. La mente pregunta y busca contexto. El corazón se abre a lo que Dios quiere tratar. Las manos se disponen a obedecer en la vida práctica. No se necesita un título en teología para vivir esto, sino humildad, oración y disposición para aprender poco a poco.
· Estudiar requiere reconocer que no lo sabemos todo. Esta humildad nos guarda de usar versículos como frases sueltas para justificar lo que ya pensamos. También abre espacio para que otros creyentes y maestros nos ayuden a crecer. Así el estudio bíblico se vuelve un camino compartido y sano.
· Estudiar implica usar herramientas sencillas, como un cuaderno o una Biblia de estudio básico. Recursos como GotQuestions en español o las notas de una buena traducción facilitan mucho el proceso, sin reemplazar la guía del Espíritu Santo .
¿Cómo elegir una traducción bíblica adecuada para principiantes ?
Elegir una buena traducción es una de las primeras preguntas prácticas que aparecen al empezar. Una traducción adecuada para principiantes debe ser fiel al texto, pero con un lenguaje claro y natural.
Algunas opciones en español suelen recomendarse así:
· Reina-Valera 1960: muy usada en iglesias evangélicas, con un estilo clásico y solemne. Para algunas personas resulta un poco formal al inicio, aunque sigue siendo una excelente referencia.
· Nueva Versión Internacional (NVI): usa un español más actual y fluido, ideal para jóvenes y lectores nuevos. Suele ser muy clara para la lectura diaria.
· Biblia al Día: presenta un lenguaje muy cotidiano, pensado precisamente para quienes se acercan por primera vez al texto bíblico.
Lo más sabio es escoger una Biblia que puedas leer sin tropezar a cada frase. Puedes comparar un mismo pasaje en varias versiones y elegir la que te permita entender mejor a Jesús. Al profundizar en quién es Él, te ayudará mucho consultar también recursos como el artículo “¿Quién es Jesucristo según la Biblia?” , disponible en el blog de Iglesia Fuente de Alegría.
Consejo práctico: comienza con una sola traducción para tu lectura diaria y, cuando te sientas más seguro, compárala con otras para aclarar dudas.
¿Por dónde empezar a estudiar la Biblia si soy principiante?
Empezar a estudiar la Biblia siendo principiante es más sencillo cuando se comienza por conocer a Jesús. Por eso muchos maestros recomiendan iniciar por los Evangelios , que narran su vida, sus palabras, su muerte y su resurrección. El Evangelio de Marcos es breve y directo, mientras que Juan muestra de forma especial el corazón de Cristo.
Existen diferentes traducciones de la Biblia que utilizan un lenguaje más clásico o más actual. Si estás comenzando, elige una traducción que puedas comprender con facilidad y que te anime a leer la Palabra de Dios con constancia. Lo más importante no es encontrar la "mejor" versión, sino desarrollar el hábito de estudiar las Escrituras y poner en práctica sus enseñanza .
Para la elaboración de este artículo se consultaron la Reina-Valera 1960 (RVR1960 ) y la Nueva Versión Internacional (NVI ), dos traducciones ampliamente utilizadas en el mundo cristiano. Si estás comenzando, cualquiera de ellas puede ayudarte a comprender mejor el mensaje de la Biblia.
Cuando veas una cita como Juan 3,16 , el nombre indica el libro, el primer número el capítulo y el segundo el versículo. Aprender a estos encontrar textos de seguridad y te permite ubicar más fácilmente lo que lees. Poco a poco te familiarizas con nombres como Génesis , Salmos , Romanos o Apocalipsis .
Para un inicio práctico, muchos aviones sugieren leer primero Marcos , después Juan y, más adelante, avanzar hacia Hechos , algunas cartas y los Salmos . Lo importante no es avanzar rápido, sino comprender y orar sobre lo que lees. Según el Pew Research Center, aproximadamente un tercio (35%) de los adultos en Estados Unidos afirma leer las Escrituras al menos una vez por semana. Este dato refleja que muchas personas logran incorporar la lectura bíblica como parte de su rutina semanal
Un plan sencillo para los primeros 30 días
Un plan claro para los primeros 30 días ayuda a no perderse ni frustrarse. La idea no es llenar la mente de datos, sino conocer mejor a Jesús y aprender a escucharlo en la Palabra.
Semana Lectura diaria sugerida Enfoque principal
1 Marcos capítulos 1 al 7 Conocer a Jesús en acción
2 Marcos capítulos 8 al 16 Ver su camino hacia la cruz y la resurrección3 Juan capítulos 1 al 7 Descubrir quién es Jesús según sus propias palabras
4 Juan capítulos 8 al 14 Observar sus enseñanzas sobre fe y amor
Si deseas una guía más detallada para mantener una lectura constante de la Biblia, te invitamos a leer nuestro artículo "Plan de lectura bíblica", donde encontrarás consejos prácticos y recursos para fortalecer este hábito.
El método OIA: cómo estudiar la Biblia paso a paso
El método OIA (Observación, Interpretación y Aplicación) ofrece una forma sencilla y ordenada de estudiar cualquier pasaje de la Biblia. En lugar de sentir que el texto es un bloque difícil, este método lo convierte en un proceso claro que cualquier persona puede seguir. No necesitas saber griego ni hebreo para aplicarlo.
En la etapa de Observación miras con atención qué dice el texto, sin sacar conclusiones todavía. En la Interpretación buscas lo que significó para los primeros lectores, considerando contexto, autor y propósito. En la Aplicación preguntas cómo ese mensaje conversa con tu vida hoy. Muchos grupos, como Bible Study Fellowship, organizan sus lecciones siguiendo pasos muy parecidos.
Según GotQuestions, tres principios básicos del estudio bíblico son orar, respetar el contexto y aprender en comunidad. El método OIA se alinea muy bien con estas ideas, porque enseña a leer despacio, a no sacar versículos de su lugar ya compartir lo aprendido con otros. De esta manera, la pregunta de cómo estudiar la Biblia deja de ser una duda teórica y se vuelve un hábito posible.
«Toda la Escritura es inspirada por Dios y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia.» (2 Timoteo 3,16)
A medida que practicas el OIA, comienzas a notar que hasta pasajes muy breves contienen tesoros para tu vida diaria. La paciencia es clave: cada lectura es una oportunidad de conocer mejor a Dios y escuchar su voz con más claridad.
Paso 1: Observa — ¿Qué dice el texto?
En la observación , el objetivo es ver todo lo que el pasaje dice, sin añadir todavía lo que pensamos. Es como mirar una escena con calma, tomando nota de los detalles. Leer el texto varias veces, en voz alta y en silencio, ayuda mucho.
Hazte preguntas sencillas:
· ¿Quién habla?
· ¿A quién se dirige?
· ¿Qué está pasando?
· ¿Cuándo ocurre?
· ¿Dónde sucede?
Anota nombres, lugares, repeticiones de palabras, mandatos y promesas. Subraya frases que llaman tu atención, aunque todavía no sepas por qué.
Toma como ejemplo Juan 11,35 , el versículo que dice simplemente: “Jesús lloró”. Al observar, ves que Jesús siente dolor real frente al sufrimiento y la muerte, dentro de la historia de Lázaro. Notas que el Hijo de Dios no es indiferente, sino cercano. Solo con mirar con cuidado ya aparece un retrato profundo de su corazón.
«Lámpara es a mis pies tu palabra, y lumbrera a mi camino.» (Salmo 119,105)
Paso 2: Interpreta — ¿Qué significa este pasaje?
La interpretación busca responder qué quiso comunicar Dios por medio del autor original en ese texto. Para eso hace falta ver el pasaje dentro de su contexto. Leer los versículos anteriores y posteriores evita conclusiones apresuradas. También ayuda a saber quién escribió el libro, para qué audiencia y con qué intención.
Por ejemplo, el Evangelio de Marcos fue escrito pensando en creyentes rodeados de cultura romana. Esto explica por qué resalta tanto la identidad de Jesús como Hijo de Dios. Detalles así iluminan la lectura de muchos relatos. Documentos como Verbum Dei del Concilio Vaticano II recuerdan que la Biblia enseña con fidelidad la verdad que Dios quiso comunicar para nuestra salvación.
Dicho muy repetido entre maestros de la Biblia: «un texto fuera de contexto se convierte en un pretexto».
Herramientas como un diccionario bíblico , un comentario sencillo o las notas de una Biblia de estudio pueden aclarar expresiones difíciles. No se trata de sustituir la oración, sino de aprovechar el trabajo de personas que han dedicado años a investigar. En el blog de Iglesia Fuente de Alegría , el artículo “Espíritu Santo: cómo caminar con Dios cada día” profundización en cómo el Espíritu guía a la iglesia en esta tarea de entender correctamente la Escritura.
Paso 3: Aplicación — ¿Cómo cambia esto mi vida hoy?
La aplicación responde a la pregunta más directa de todo el proceso: qué quiere Dios que crea, haga, cambie o agradezca a partir de este texto. Sin este paso, el estudio puede quedarse en información sin fruto. Con este paso, la Palabra empieza a moldear decisiones, actitudes y relaciones.
Puedes hacerte preguntas como estas:
· ¿Hay un pecado que deba confesar?
· ¿Un mandato que debía obedecer?
· ¿Una promesa que pueda abrazar hoy?
. ¿Un ejemplo que me llame a imitar o evitar?
Relaciona el pasaje con situaciones concretas en tu familia, tu trabajo, tus miedos y tus sueños.
«Sed hacedores de la palabra y no tan solamente oidores.» (Santiago 1,22)
Filipenses 4,13 dados: “Todo lo puedo en Cristo que me fortalece”. Bien aplicada, no es una frase para justificar cualquier capricho, sino una verdad que da ánimo en medio de luchas reales. Esa fuerza permite perseverar en una relación difícil, enfrentar una enfermedad o mantener la integridad en el estudio o en la oficina. El propósito de estudiar la Biblia siempre es que la vida se renueve conforme al carácter de Jesús.
Herramientas que teayudarán a estudiar la Biblia
- Biblia de estudio
- Cuaderno
- Lápiz o resaltador
- Aplicación YouVersion
- Diccionario bíblico
- Un plan de lectura Bíblica
Errores comunes al estudiar la Biblia (y cómo evitarlos)
Al comenzar a estudiar la Biblia, muchas personas tropiezan con los mismos errores y se desaniman. Saber cuáles son y cómo evitarlos ayuda a seguir avanzando con paz.
Dios conoce esas luchas y no se sorprende por ellas.
Uno de los errores más frecuentes es intentar leer la Biblia completa en orden, desde Génesis hasta Apocalipsis , sin ningún tipo de guía. El entusiasmo inicial suele chocar con pasajes largos y complejos, y al llegar a libros como Levítico o Números algunos se rinden. No es falta de amor a Dios; Simplemente falta un plan más amable.
Otro error común es estudiar en aislamiento, sin la ayuda de una iglesia o de recursos confiables. Sin comunidad, es más fácil malinterpretar versículos o formar ideas desequilibradas. Dios regaló maestros y pastores a su pueblo precisamente para acompañar este proceso de aprendizaje.
Tres errores que frenan tu crecimiento bíblico
Mirar de frente estos errores puede liberar mucha presión. No se trata de señalar con el dedo, sino de abrir un camino más sano.
· Error 1: leer rápido y sin reflexión. Esto convierte textos profundos en frases que se olvidan en minutos. La solución es leer poco, pero con atención, usando el método OIA. Mejor un párrafo bien meditado que varios capítulos sin pausa.
· Error 2: sacar versículos de su contexto. Un solo texto aislado puede usarse para casi cualquier idea. La mejor práctica es leer siempre el pasaje completo, observar el contexto y entender cómo encaja dentro del mensaje de la Biblia. Así evitamos usar la Palabra para respaldar nuestras ideas en lugar de dejar que ella transforme nuestra forma de pensar.
· Error 3: estudiar sin oración. Sin oración, es fácil que la Biblia se convierta en una lectura únicamente intelectual. Pedir al Espíritu Santo que nos guíae nos ayuda a comprenderla y aplicarla a nuestra vida diaria.
¿Cómo crear el hábito de estudiar la Biblia todos los días?

Crear el hábito de estudiar la Biblia cada día no requiere horas, sino constancia. Unos minutos diarios de lectura atenta producen más frutos que sesiones muy largas y esporádicas. Las raíces crecen cuando se riegan con poca agua, pero de manera regular.
Según Barna Group, las personas que interactúan con la Biblia al menos cuatro veces por semana muestran menos conductas autodestructivas y más esperanza en medio de las dificultades. De forma parecida, datos de American Bible Society indican que solo alrededor de una de cada diez personas en Estados Unidos lee la Biblia a diario. Eso muestra que el desafío es real, pero que también hay un espacio enorme para crecer.
Para familias, una práctica sencilla puede ser elegir un mismo horario para todos, por ejemplo, después de la cena. Para personas que viven solas, puede ser el primer momento al despertar o el último antes de dormir. Lo central es que ese tiempo esté separado para escuchar a Dios, no para cumplir un requisito.
En Fuente de Alegría hablamos de un disciplinado constante, presente en casa, en la escuela y en el trabajo. El hábito de estudiar la Biblia cada día alimenta precisamente esa vida con Jesús las veinticuatro horas. Poco a poco, la Palabra se vuelve parte natural de las conversaciones, de las decisiones y de la manera de ver el mundo.
Consejos prácticos para una rutina bíblica sustentable
Una rutina sostenible es aquella que se puede vivir en la realidad, no solo en la teoría. Estas ideas buscan adaptarse a agendas llenas ya diferentes etapas de la vida.
· Escoge un horario fijo y realista. Puede ser quince minutos temprano o al terminar el día. Pon una alarma suave en el teléfono. Repite el patrón durante al menos tres semanas seguidas para que el cuerpo se acostumbre.
· Diez siempre a mano la Biblia, un cuaderno y un lápiz. Déjalos en el mismo lugar de la casa. Eso evita perder tiempo buscando cosas y reduce excusas. Ver ese pequeño “rincón bíblico” recuerda que Dios te espera allí.
· Comienza y termina con una oración breve. Por ejemplo: “Señor Jesús, háblame por tu Palabra y cambia lo que necesitas cambiar en mí”. Al cerrar, agradece algo
específico que hayas entendido. En el blog encontrarás más ideas en el artículo “Cómo orar para principiantes” .
· Cierra cada sesión escribiendo una frase de aplicación. Puede ser un paso pequeño, como animar a alguien, pedir perdón o confiar en una preocupación. Escribirlo te ayuda a recordar ya revisar después cómo Dios ha respondido.
Cómo en Iglesia Fuente de Alegría te acompaña en tu camino bíblico
Iglesia Fuente de Alegría existe para ayudar a que personas reales conozcan al Jesús real a través de su Palabra. Por eso la Biblia está en el centro de todo lo que hacemos como iglesia, desde los cultos del domingo hasta las conversaciones entre semana. No se trata solo de enseñar, sino de caminar juntos.
Nuestras Clases de Discipulado ofrecen un espacio estructurado para aprender paso a paso cómo estudiar la Biblia con claridad. Están pensadas tanto para quienes llevan años en la fe como para quienes apenas comienzan. Contamos con maestros con formación teológica sólida, como el Maestro de Discipulado José Álvarez Castillo, que explican con lenguaje cercano y ejemplos de la vida diaria.
El ministerio de Educación Cristiana y el programa FDA Kids adaptan las enseñanzas bíblicas para niños y niñas, sembrando la Palabra en corazones pequeños con historias, dinámicas y oraciones
sencillas. El ministerio FDA Damas acompaña a las mujeres en diferentes etapas de la vida, haciendo de la Biblia una compañera constante.
A través del blog, los sermones y nuestras plataformas digitales, Fuente de Alegría extiende este acompañamiento más allá del domingo. Recursos como series temáticas, artículos sobre familia y fe, y mensajes en video permiten seguir aprendiendo desde casa, en el trabajo o en la escuela. La meta es que nadie camina solo en su relación con la Palabra.
¿Quieres dar tu primer paso con nosotros?
Si deseas comenzar a estudiar la Biblia desde cero, las Clases de Discipulado de Iglesia Fuente de Alegría son una puerta ideal. Allí podrás hacer preguntas, aprender el método OIA y conocer a otros que también están empezando. No se espera que llegues sabiendo, sino con deseo de crecer.
Para las familias, el ministerio FDA Kids ofrece un ambiente seguro y alegre donde los niños descubren historias bíblicas adaptadas a su edad. Mientras ellos aprenden, los adultos pueden participar en enseñanzas y grupos de estudio.
Si prefieres explorar primero desde casa, puedes visitar el blog y los recursos digitales en Iglesia Fuente de Alegría . Y si vives cerca de Ocala, Florida, siempre habrá un lugar para ti en nuestros cultos presenciales. La puerta está abierta para ti. Consulta los horarios de nuestras Clases de Discipulado y comienza tu camino de estudio bíblico con nosotros.
Preguntas frecuentes
Pregunta: ¿Necesito saber teología para estudiar la Biblia?
No, no necesitas saber teología para comenzar a estudiar la Biblia. La Palabra fue dada para personas comunes que buscan a Dios con sinceridad. El Espíritu Santo es el maestro principal y guía a quienes se acercan con fe. Comentarios y diccionarios bíblicos ayudan con pasajes difíciles, pero no reemplazan esa relación personal.
Pregunta: ¿Cuánto tiempo al día debo dedicar al estudio bíblico?
No existe un tiempo obligatorio para todos. Lo más recomendable es empezar con diez o quince minutos diarios, bien concentrados y sin distracciones. La constancia vale más que la cantidad. Con el tiempo, si sientes hambre espiritual, podrás ampliar ese espacio con naturalidad.
Pregunta: ¿Es lo mismo leer la Biblia que estudiarla?
Leer y estudiar no son lo mismo, aunque se complementan. Lea es un contacto más general con el texto, como cuando recorre un relato completo. Estudiar implica observar detalles, buscar el sentido original y aplicar el mensaje a tu vida. El estudio produce una comprensión más profunda y cambios duraderos.
Pregunta: ¿La Biblia hay que leerla de principio a fin?
No es necesario comenzar por Génesis y avanzar en orden hasta Apocalipsis , sobre todo si eres principiante. Una estrategia más amigable es iniciar por los Evangelios, especialmente Marcos o Juan , para conocer a Jesús. Después, puedes seguir un Plan de lectura bíblica que organice el resto de los libros de forma progresiva.
Pregunta: ¿Puedo estudiar la Biblia solo en casa o necesito una iglesia?
Puedes comenzar perfectamente en casa, y los recursos digitales de Fuente de Alegría facilitan ese primer paso. Sin embargo, estudiar en comunidad enriquece mucho la comprensión y protege de interpretaciones desequilibradas. La iglesia ofrece contexto de enseñanza, apoyo pastoral y amigos con quienes crecen en la fe.
Pregunta: ¿Cuál es la mejor versión de la Biblia para principiantes en español?
Una de las versiones más recomendadas para principiantes es la Nueva Versión Internacional (NVI) , por su lenguaje claro y contemporáneo. La Reina-Valera 1960 es clásica y muy usada, aunque su estilo es más formal. La Biblia al Día resulta muy accesible para quienes se acercan por primera vez al texto bíblico.
En resumen
Estudiar la Biblia no es un privilegio reservado para especialistas. Es un camino abierto para cualquier persona que desee conocer a Jesús y escuchar su voz hoy. Con una traducción clara, un punto de inicio sencillo como los Evangelios y un método práctico como OIA, el estudio bíblico se vuelve accesible y cercano.
Hemos visto que la diferencia entre leer y estudiar está en la intención y la obediencia. También que empezar por Marcos , seguir por Juan y mantener un pequeño diario de oración puede cambiar por completa la experiencia. Formar un hábito diario, evitar errores comunes y apoyarse en la comunidad hace la carga más ligera.
Hoy puede ser el día en que abras la Biblia con una nueva perspectiva. Dios sigue hablando a través de su Palabra, y cada pequeño paso de obediencia puede convertirse en el inicio de una vida transformada.
Nota: Este artículo fue elaborado a partir del estudio de las Sagradas Escrituras, la consulta de las traducciones Reina-Valera 1960 (RVR1960) y Nueva Versión Internacional (NVI), así como de informes de American Bible Society, Barna Group y Pew Research Center, con el propósito de ofrecer información clara y confiable para quienes desean comenzar a estudiar la Biblia.
